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Refuerzos y dosis adicionales de la vacuna contra el COVID-19

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Actualizado el 25 de agosto de 2021

Las personas mayores de 18 años que se pusieron dos dosis de una vacuna ARNm [Pfizer BioNTech (Comirnaty) o Moderna] podrán ponerse un refuerzo de la vacuna contra el COVID-19 a partir de septiembre. Se tiene previsto que el refuerzo esté disponible ocho meses después de su segunda dosis de la vacuna ARNm. Es posible que las personas mayores de 12 años con esclerosis múltiple* que están totalmente vacunadas con una vacuna ARNm ya reúnan los requisitos para una dosis adicional. Hable con su profesional de salud para decidir cuál es el mejor momento para vacunarse con la dosis adicional.

* La única vacuna autorizada para personas mayores de 12 años y aprobada para personas mayores de 16 años es la Pfizer BioNTech (Comirnaty).

La siguiente recomendación se basa en los datos disponibles de estudios y el consenso de expertos.

Ask an MS Expert: Vaccine Use in MS and COVID-19 Update

Pregúntale a un experto en esclerosis múltiple

Actualización sobre la vacuna contra el COVID-19 y la esclerosis múltiple

Grabado el 20 de agosto de 2021

Las personas con esclerosis múltiple quizá ya puedan recibir la dosis adicional

La Dirección de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (U.S. Food and Drug Administration o FDA) ha autorizado una dosis adicional de la vacuna contra el COVID-19 para personas que se tiene previsto que no tengan una reacción inmunológica normal y/o adecuada después de dos dosis de la vacuna. Estudios sobre la reacción a la vacuna contra el COVID-19 han mostrado una respuesta menor o ausencia de anticuerpos tras la vacuna en personas con esclerosis múltiple que usan ciertos tratamientos modificadores de la enfermedad.

Las personas con esclerosis múltiple que usan los siguientes tratamientos podrían beneficiarse de la dosis adicional:
  • moduladores de los receptores de esfingosina l-fosfato (Gilenya, Mayzent, Zeposia, Ponvory),
  • alemtuzumab (Lemtrada) y
  • anticuerpo monoclonal anti CD20 (Ocrevus, Kesimpta, Rituxan y productos biosimilares)
Al igual que con otras decisiones médicas, al tomar la decisión de ponerse una dosis adicional lo mejor es consultar con un profesional de salud. Hable con el médico que le trata la esclerosis múltiple para decidir lo mejor para usted.

Los refuerzos y la dosis adicional son distintos

El propósito de la dosis adicional es mejorar la reacción de las personas inmunocomprometidas a su primera y segunda dosis de la vacuna. Se les pone un refuerzo a las personas cuando es probable que su reacción inmunitaria a la primera y segunda dosis vacuna se reduzca con el tiempo. Es posible ponerse una dosis adicional apenas 28 días después de su segunda vacuna. Se tiene previsto que los refuerzos estén disponibles ocho meses después de la segunda dosis de una vacuna ARNm.

El mejor momento para las vacunas si se usa un tratamiento modificador

Un estudio reciente en personas con esclerosis múltiple que usan un tratamiento modificador dirigido a las células B mostraron una respuesta mejor de anticuerpos cuando se pone la vacuna después de tres meses o más de la última dosis del tratamiento modificador. Decida con su profesional de salud cuál es el mejor momento para ponerse el refuerzo y guíese en la conversación por nuestras recomendaciones sobre el momento oportuno para la vacuna.

Vacuna J&J

Los datos que hay no apoyan el uso por personas inmunocomprometidas de una dosis adicional tras ponerse la vacuna J & J contra el COVID-19. La FDA y el Centro de Control y Prevención de las Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention o CDC) trabajan activamente para ofrecer recomendaciones al respecto. El Grupo Asesor sobre la Vacuna contra el COVID-19 de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple seguirá monitoreándolo y actualizando nuestra recomendación según sea necesario.

Tener esclerosis múltiple no quiere decir que está inmunocomprometido, pero ciertos tratamientos reducen su respuesta inmune a la vacuna

Tener esclerosis múltiple no compromete el sistema inmunológico. La actual evidencia indica que tener esclerosis múltiple no lo hace más propenso a tener COVID-19 ni enfermarse gravemente o morir de la infección que la población en general. Sin embargo, algunos tratamientos modificadores para la esclerosis múltiple sí alteran el sistema inmunológico y ciertos grupos de personas con esclerosis múltiple son más susceptibles a tener un caso severo de COVID-19, entre ellas, las personas que toman un tratamiento modificador dirigido a las células B.

Anticuerpos contra el COVID-19 en personas con esclerosis múltiple

Las pruebas de anticuerpos son útiles para determinar si alguien ha estado expuesto al virus SARS-CoV-2 (que causa COVID-19), pero la FDA no recomienda las pruebas de anticuerpos para determinar la inmunidad ni protección contra el COVID-19. Obtenga más información de la FDA.
 
Una dosis adicional de la vacuna ARNm produce una reacción inmune más fuerte contra el virus SARS-CoV2 (que causa COVID-19). Esta reacción puede incluir un aumento de anticuerpos (producidos por las células B) además de un incremento en reacciones de células inmune (T), y ambas ofrecen protección de enfermedades graves debido al COVID-19. 
 
Es posible que las personas que carecen de células B que usan tratamientos dirigidos a dichas células B también tengan una reacción menor o incluso ausencia de anticuerpos tras la dosis adicional, pero es probable que aumenten otros aspectos de su reacción a la vacuna (células T). Un estudio reciente en personas con esclerosis múltiple que tuvieron una reacción menor o ausencia de anticuerpos tras la vacuna contra el COVID-19 mostró una mayor reacción de células T. Este descubrimiento muestra la importancia de la vacunación para todas las personas con esclerosis múltiple, independientemente de la respuesta prevista de anticuerpos.

Efectos secundarios de la vacuna

Los datos de estudios actualmente disponibles indican que los efectos secundarios de una tercera dosis de la vacuna ARNm [Pfizer BioNTech (Comirnaty) o Moderna] fueron similares a dosis previas. Toda vacuna puede causar efectos secundarios, entre ellos fiebre. La fiebre puede hacer que empeoren temporalmente sus síntomas de esclerosis múltiple, pero estos deben volver al nivel anterior después de que se le vaya la fiebre. Incluso si tuvo efectos secundarios después de la primera o segunda dosis, es importante que hable de la dosis adicional con su profesional de salud.

Tratamiento y prevención del COVID-19

La FDA recomienda que las personas inmunocomprometidas hablen con su profesional de salud sobre las opciones de tratamiento con anticuerpos monoclonales si contraen COVID-19 o han estado expuestos a este. Un producto autorizado incluye el uso de un tratamiento preventivo (profilaxis) después de la exposición al COVID-19, pero este producto no sustituye la vacunación. Obtenga más información sobre este tratamiento y la esclerosis múltiple.   
 
Los conocimientos científicos nos han enseñado que la mejor protección contra una infección del COVID-19 es una combinación de vacunación y medidas de protección física. Hasta que sepamos más sobre la protección de las personas que usan tratamientos modificadores que comprometen el sistema inmunológico, siga tomando precauciones contra el COVID-19, como usar mascarilla, lavarse las manos, guardar distancia de los demás y evitar multitudes y lugares bajo techo con mala ventilación. Además, anime a sus allegados a que se vacunen.

Cómo ponerse una dosis adicional

Cada estado ofrece la dosis adicional en diversos lugares, y los requisitos a fin de demostrar elegibilidad para recibir la dosis adicional varían. Visite vaccines.gov para obtener más información y encontrar un lugar cercano.

Expertos consultados para formular esta recomendación

Neurólogos y expertos en esclerosis múltiple

  • Nancy Sicotte, MD, FAAN—Presidenta, Comité Asesor Médico Nacional de la Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, Cedars-Sinai Medical Center, EE.UU.
  • Brenda Banwell, MD— Presidenta de la Junta de Asesoría Médica y Científica de la Federación Internacional de Esclerosis Múltiple (IMSB) – Universidad de Pensilvania, EE.UU.
  • Amit Bar-Or, MD, FRCPC—Presidente, Sociedad Internacional de Neuroinmunología - Universidad de Pensilvania, EE.UU.
  • Jorge Correale, MD— Instituto de Investigaciones Neurológicas Raúl Carrea, FLENI, Buenos Aires, Argentina
  • Anne Cross, MD, FAAN—Universidad Washington y secretaria de la Junta de Regentes del Consorcio de Centros de Esclerosis Múltiple, EE.UU.
  • Jaime Imitola, MD, FAAN—Universidad de Connecticut, UConn Health, EE.UU.
  • Dorlan Kimbrough, MD—Universidad Duke, EE.UU.
  • Avindra Nath, MD— Instituto Nacional de Salud/Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Derrames, EE.UU.
  • Scott Newsome, DO, MSCS, FAAN, FANA—Universidad Johns Hopkins y presidente de la Junta de Regentes del Consorcio de Centros de Esclerosis Múltiple, EE.UU.
  • Penny Smyth, MD, FRCPC—Universidad de Alberta, Canadá
  • Rachael Stacom, MS, ANP-BC, MSCN—Independence Care System, EE.UU.
Personal y entidades asociadas de esclerosis múltiple
  • Julie Fiol, RN, MSCN— Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, EE.UU.
  • Pamela Kanellis— Sociedad de Esclerosis Múltiple de Canadá
  • Julie Kelndorfer— Sociedad de Esclerosis Múltiple de Canadá
  • Hope Nearhood, MPH, PMP— Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, EE.UU.
  • Leslie Ritter— Sociedad Nacional de Esclerosis Múltiple, EE.UU.

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